Cambié las misiones que hacía en los videojuegos, por una misión que trae vida: indexación

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Pablo aprendió que al indexar continuamente podía identificar más rápido los nombres, lugares y fechas de los registros.

Este es mi primer año en los Hombres Jóvenes y tengo un testimonio de la importancia de indexar. Entendí que al hacerlo estaba ayudando para que las personas tuvieran la oportunidad de conocer el Evangelio.


La mayoría de los jóvenes hoy en día disfrutan de los video juegos, yo soy uno de ellos. Algunos meses atrás, pasaba hasta cuatro horas al día jugando un juego de moda. Un día llegó de visita a casa mi tío Carlos, al darse cuenta de que estaba jugando me preguntó cuánto tiempo lo hacía al día; al decírselo me dijo que eran demasiadas horas y que no estaba bien que dedicara gran parte de mi tiempo libre a eso.

 

Mi tío me preguntó si quería hacer algo diferente, emocionado al pensar que se refería a un nuevo video juego acepté. Me dijo que quería hablar conmigo de algo llamado Family Search; que era un sitio donde niños y jóvenes podían hacer algo mucho mejor llamado Indexación.

 

Por curiosidad vi de qué se trataba, pero luego regresé a mi video juego. Algunos domingos después mi mamá me contó que en el barrio había una actividad de indexar durante un mes, por lo que volvió mi interés por descubrir que era la indexación.

 

En ese momento llamé a mi tío Carlos para que me enseñara cómo hacerlo, aprendí a indexar y fue una actividad que me gustó, porque entendí que al hacerlo estaba ayudando para que las personas tuvieran la oportunidad de conocer el Evangelio. Yo podía brindar la oportunidad de familias eternas, para ello sólo tenía que escribir sus datos en el sistema para que luego alguien más pudiera encontrar a sus familiares.

 

Al inicio me costó un poco por la dificultad de entender la letra, pero ese mes cumplí la meta de mi barrio. Al seguir indexando aprendí a identificar más rápido los nombres, lugares y fechas; todo se hizo más fácil.

 

Ahora ya no juego tantos video juegos, cada semana aparto tiempo para poder indexar algunos lotes y así ayudar a más personas a ganar “la misión más importante” que es la vida eterna con sus familias.

 

Acabo de cumplir 12 años y agradezco por los cambios que me permitieron iniciar el año en los Hombres Jóvenes y recibir el Sacerdocio Aarónico. También agradezco a mi tío Carlos por ayudarme a preparar un nombre para llevar al templo y enseñarme que existe un camino más excelente.

 

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Pablo junto a su tío Carlos, quien le enseñó sobre la indexación.

Estoy esperando que el templo pueda abrir de nuevo y poder participar de las ordenanzas en la Casa del Señor. Invito a otros jóvenes a que dediquen tiempo para indexar y dejen las horas que pasan en videojuegos y así estemos al servicio de otros por medio de la indexación; al hacerlo bendeciremos la vida de muchas familias y bendecimos nuestra propia vida, no hay mejor misión que esta.

 

“Ustedes tienen los dedos amaestrados para textear y twitear para acelerar y adelantar la obra del Señor, y no sólo para comunicarse rápidamente con sus amigos. Las destrezas y la aptitud que se manifiestan entre muchos jóvenes actualmente son una preparación para contribuir a la obra de salvación”. - Élder David A. Bednar (“El corazón de los hijos se volverá”, Liahona, noviembre de 2011, pág. 26).

 

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