Del pensamiento a la acción

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Algunos de los donadores que colaboraron enviando ayuda a Honduras por el huracán Eta. Crédito: Josué Peña

Al enterarse de la destrucción causada por el huracán ETA en Honduras, Sarah Gahler Barlow y otras personas organizaron una recaudación en Estados Unidos para ayudar a su país.


Al revisar sus redes sociales el 4 de noviembre de 2020, Sarah Gahler Barlow, se dio cuenta de la tremenda destrucción causada por el huracán ETA en Honduras. Sarah nació en San Pedro Sula, Cortés, Honduras, ahora reside en Salt Lake City, Utah. Junto con su familia vieron las noticias y reportajes de la situación en Honduras, por lo que, en el transcurso de esa noche meditó y con la guía del Espíritu encontró la forma de poder enviar ayuda a sus compatriotas necesitados.

 

Sin vacilar, organizó una recaudación de fondos, la cual nombró “Para vos Honduras”. Utilizó las redes sociales para difundir el objetivo y el milagro sucedió. En menos de 72 horas se abrieron en nueve estados, 29 centros de acopio de víveres y otros productos, además de docenas de voluntarios dando su tiempo y recursos para organizar la ayuda.

 

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Sarah Gahler Barlow meditó y con la guía del Espíritu encontró la forma de poder enviar ayuda a sus compatriotas necesitados en Honduras. Photo credit: Josué Peña

Sarah expresó, “A pesar de que sabemos que la Iglesia ayudará, sentí que podíamos hacer algo más. Hay muchos compatriotas y personas que tienen cariño por mi país y estaban deseosos de ayudar solo que no sabían cómo. Entonces desbordé el poder de las redes sociales, convoqué a todos mis amigos hondureños residentes en Estados Unidos para hacer algo por nuestra gente, en muy poco tiempo recibí una respuesta favorable y humanitaria.

 

“Tengo familia y conocidos que han perdido todo, sus cosechas, sus casas, sus bienes. Al ver esa situación, nos motivó a todos los que estamos ayudando.

 

“Este huracán nos ha unido para servir, todos los que estamos organizando esta ayuda lo hacemos con amor y así hemos logrado que lleguen los contenedores. No se podría llevar a cabo tan grande labor sin personas comprometidas y sin la disposición de servir, como dice en Mosíah 2:17, ‘cuando os halláis al servicio de vuestros semejantes, solo estáis al servicio de vuestro Dios’”.

 

No importa donde se esté o la nacionalidad que se tenga, todos pueden ayudar. Todos pueden pasar del pensamiento a la acción, del deseo a la ayuda y donación.

 

 

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