Nuevo Programa para Niños y Jóvenes, una bendición para padres y líderes

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    Hector David Hernández, presidente de la Estaca Guatemala Ciudad Don Justo, junto con su esposa Emma de Hernández y su hijo, Oscar David.

    “Es una bendición vivir en esta época llena de oportunidades para nuestros hijos y así alegrarnos con ellos al participar en el desarrollo de sus metas”.


    Vi junto con mi esposa y mi hijo Óscar el devocional presidido por el presidente M. Russell Ballard sobre el “Nuevo Programa para Niños y Jóvenes 2020”. Pude sentir mi corazón lleno de gratitud al conocer el énfasis de seguir al Salvador en todos los aspectos de la vida. Me emocionó mucho el imaginar a mi hijo participando junto a jóvenes con sus mismas creencias en actividades edificantes que fortalecerán su carácter y le motivarán a seguir a Cristo.

    Puedo ver que este énfasis mejorará la relación de los jóvenes, sus padres y líderes al establecerse metas que les ayuden a prestar servicio en su aprendizaje del Evangelio y participar de actividades que les ayuden en su desarrollo personal. Nosotros, como padres y líderes, podemos ayudar a que nuestros niños y jóvenes planifiquen, descubran, actúen y reflexionen en cuanto a sus metas individuales actuales para continuar estableciéndose nuevas. Nuestro involucramiento puede fortalecer la relación divina que existe con ellos en nuestro sagrado llamamiento como padres y líderes.

    Desde que el programa fue anunciado, sentí una fuerte impresión en mi corazón sobre el nivel de la importancia que tiene la juventud para nuestro Padre Celestial. Si nuestros niños y jóvenes siguen las pautas que se han establecido para ellos, podrán desarrollar una fuerte conexión con nuestro Padre Celestial, aprenderán más sobre su identidad divina y podrán desarrollar su potencial de liderazgo al seguir el ejemplo de sus padres y líderes en sus barrios o ramas.

    Sé sin ninguna duda que nuestro Padre Celestial nos ama profundamente y es por ello que se preocupa por nosotros. Él nos anima a seguir adelante, a gozar de todas las bendiciones que este hermoso Evangelio tiene para sus hijos y a que juntos como familias regresemos a su presencia. Es una bendición vivir en esta época llena de oportunidades para nuestros hijos y así alegrarnos con ellos al participar en el desarrollo de sus metas.

    Impresiones de la hermana Emma de Hernández

    Como madre de un adolescente, había tenido momentos de duda o temor en cuanto a la mejor forma de apoyar a mi hijo para que se estableciera metas que le ayudaran a desarrollarse de una mejor forma y que le permitieran estar cerca del Salvador.

    Durante la presentación del programa me sentí sumamente emocionada, tanto así que no pude contener las lágrimas. Tuve una impresión clara en la que el Padre Celestial me susurró por medio de Su Espíritu: “No tienes que hacer esto sola; él también es mi hijo, y yo te apoyaré”. Tomé a mi esposo de la mano y le dije: “No estamos solos; tenemos ayuda de los cielos”.

    Días después, al platicar con mi hijo sobre las metas que él deseaba fijarse, sentimos fuertemente el Espíritu Santo mientras él analizaba qué esperaba nuestro Padre Celestial que él hiciera en los aspectos físico, mental, social y espiritual a fin de que su progreso fuera continuo.

    Sé que el Padre Celestial, nos ama; Él nos cuida y protege. Como madre me siento agradecida de saber que Él conoce a los jóvenes y sus desafíos y por eso ha inspirado este nuevo programa para bendecir la vida de ellos y también de sus familias. 

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    Oscar David Hernández, 13 años.