Seminario y las Escrituras: ¡una fuente de luz para mi vida!

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La hermana Osiris Villatoro es maestra de Seminario del barrio Moravia de la Estaca Toyopán en Costa Rica.

La hermana Osiris Villatoro, una maestra de Seminario dedicada, llena de amor por los hijos de Dios y con un fuerte testimonio sobre el poder transformador de las Escrituras en las vidas de aquellos que con devoción las leen.


Seminario un programa transformador

 

La hermana Osiris, quien ha servido como maestra por siete años, dice que “transformación” es la palabra más adecuada para definir las consecuencias de participar en Seminario y leer las Escrituras. “Algún joven podría venir con preguntas y saldrá con respuestas; podría venir con pesar y saldrá con paz; débil y saldrá fuerte, lleno de luz. Es un programa inspirado que se enfoca en bendecir a aquellos miembros que están en formación y, por su edad, son vulnerables, los jóvenes.

 

“La experiencia como maestra es maravillosa. Uno los ve iniciar, en algunos aspectos inexpertos, y observa su crecimiento en sabiduría y gracia hasta convertirse en jóvenes preparados para ser líderes”, menciona la hermana Osiris. Un ejemplo claro de transformación para ella, fue la de dos jovencitas que con padres menos activos, no dejaron de asistir a seminario; ahora ambas se han graduado y una de ellas se prepara para servir una misión.

 

Seminario es responsabilidad de todos

 

Llena de experiencias, la hermana Osiris entiende que la labor del maestro de Seminario es más que preparar e impartir una clase. Es una oportunidad para que tanto los líderes como los padres trabajen en beneficio de los jóvenes. Sirviendo como maestra ha logrado que su papel sea de apoyo y no de sustitución. Los maestros deben trabajar junto a los obispos, líderes de jóvenes y, sobre todo, los padres. Más que impartir una lección, el propósito de este inspirado programa es fortalecer la fe de los jóvenes para que ellos caminen por la senda de los convenios.

 

Las escrituras son promesas que se deben buscar a diario

 

En sus primeros años que servía como maestra, la hermana estaba por graduarse de psicóloga, trabajaba y cuidaba de su familia. Con tantas responsabilidades, ella pudo sentirse aliviada confiando en las Escrituras. En su estudio personal decidió anotar cada promesa que encontraba en ellas, de tal manera que leer se volvió un deleite y una fuente de esperanza.

 

Con la situación en que el mundo se vio afectado por el Covid-19, Seminario fue un ancla en la vida de los jóvenes, y ayudó a ampliar la visión para buscar maneras de seguir bendiciendo a otros.

 

“Leer algunas veces las Escrituras es bueno, hacerlo a diario es mejor”, dijo; sin embargo, para la hermana Osiris la meta va más allá de leer la parte asignada por una clase. Las Escrituras son un mapa en su vida, hace años entendió que debía definir prioridades y que leer las Escrituras era una de ellas. Entonces organizó su rutina diaria de manera que ahora se levanta muy temprano, buscando un ambiente de quietud, donde no suene el teléfono y pueda disfrutar de la palabra de Dios, concentrándose solo en esa prioritaria tarea: aprender de las Escrituras.

 

Luego, durante el día en sus actividades, no pierde la oportunidad para escuchar audios de la palabras de los profetas, mientras más escucha más aprende.

 

La preparación es vital para creer en Cristo y hacer Su voluntad

 

Para la hermana Osiris impartir una clase es más que tomar la guía sugerida, su preparación previa puede resumirse en tres pasos: visualizar, sentir y aplicar.

 

Visualizar: mientras lee le gusta imaginar la historia, tener un contexto, tratar de sentir lo que un pueblo o personaje vivía, de manera que al sentirse identificada con la historia sea más fácil entenderla y explicarla.

 

Sentir: las Escrituras brindan revelación; esa revelación es importante anotarla de manera que podamos tener una fuente de respuestas para nuestras vidas. A medida que esas impresiones se registran, el Espíritu Santo testifica y es más fácil saber cómo dirigir una clase, dar un consejo o tomar decisiones personales.

 

Aplicar: una vez que ha sentido y visualizado, dibuja un mapa mental, usando palabras claves, destacando los principios, fragmentando historias y proporcionando guía para el aprendizaje.

 

En general, para la hermana Osiris, su vida ha estado llena de mayor gozo al entender que el estudio de las Escrituras va más allá de una lectura superficial y rutinaria. Las Escrituras testifican de un Cristo y de la importancia de creer en Él, y especialmente, significa hacer Su voluntad. Ella entiende que Dios es un Dios de milagros, y que a medida que pone su confianza en Él, puede ser instrumentos para traer milagros a la vida de otros.

 

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